Federico Perie

Una historia de historieta.

Federico Perié. El niño raro. Ese era yo. Nací un 11 de julio de 1975 en un pequeño pueblo de la argentina llamado Las Lomitas en Formosa. Muy chiquito vine a vivir a Paraguay, donde al igual que en argentina los niños jugaban a ladrones y policías pero yo prefería dibujarlos en una historia garabateada con bolígrafo negro, en cuadernos de 20 hojas sin raya.

Así fui descubriendo este amor por el dibujo y las artes visuales. Me toco volver a la Argentina y en el colegio gane algunos concursos aplicando mi gran técnica de bolígrafo o la popular Bic negra.
Después llegó la edad de las hormonas altas y como el dibujo no atrae chicas me metí con la radio, que lindo es hacer radio, todos te escuchan, nadie te ve ni te pregunta, además ponés la música que a vos te gusta. Para colmo en esa época nadie enviaba mail criticando, ni felicitando. Simplemente me tenía que imaginar que a la gente le gustaba si el dueño de la radio no me sacaba a patadas.

Fue así que cuando llegó el día que debía decidir si estudiar abogacía como todo el mundo, o seguir siendo el “raro” que estudiaría… dibujo o locución.
Bueno, volvía a Paraguay para estudiar dibujo y por lo menos terminé en un instituto que también enseñaban diseño gráfico y eso estaba copado, hasta tenían una computadora ultra moderna: la Apple Classic 2!! Como en Paraguay nadie vivía del dibujo en ese entonces tuve que terminar eligiendo el diseño gráfico publicitario, que parecía muy interesante, aunque no tenía idea de donde me metía. Con sólo 6 meses de estar estudiando ya ingresé a una pequeña agencia donde me tocó hacer de todo y fui aprendiendo. A los dos años ya me animé a una prueba en grandes ligas, me presenté en Biedermann Publicidad, la agencia con más historia del Paraguay y que hasta hoy maneja la cartera de clientes más importantes. Estaba feliz, me tomaron como gráfico junior y desde ahí empecé otra historia. Trabajando en Biedermann me recibí y llegué también a enseñar en el instituto que me vio nacer ArtStudium.

Años más tarde tuve el privilegio de trabajar también en otras agencias y con otras marcas destacadas, entre ellas Mass Publicidad, donde aparte de diseñar también comencé a redactar, rememorando viejas épocas de la historieta, solo que ahora los héroes se llamaban Shell, Shopping del Sol, Protek y otras tantas marcas. Pronto llegaron algunos premios y reconocimientos en festivales como FIAP, Lápiz de Platino, Gallo de Oro, entre otros.
Como en toda buena historia hay una vuelta a casa, hace unos años me tocó volver a Biedermann donde me pusieron a hacer 100% redacción creativa y los garabatos en bolígrafo negro eran permitidos sólo cuando rafeaba alguna idea. Hasta hoy pude ver garabatos míos convertirse en ideas para marcas como Tigo, Coca-Cola, Dasani, Sprite, Simba, Fanta, Johnson & Johnson, Nestlé, Esso, MasterCard, Shopping del Sol, Chevrolet, Nescafé, Maggi, Unilever, Axe, Rexona, Herimarc, Lasca, Bancard, Visión Banco, Feria Asunción y tantas más.

Alguna buena historia me habrá salido que hoy me toca estar a cargo de la Dirección General Creativa de Biedermann, representante de McCann Paraguay con varios éxitos logrados para estas marcas como también una rica historia de premios nacionales e internacionales que incluyen Tatakua, Campana de Oro, Ojo de Iberoamércia, Fiap, entre otros.

Paradójicamente esta historia todavía no llegó al “The End” y esto se debe principalmente a que siempre tengo una birome “Bic” en mi escritorio para ver qué historieta publicitaria me invento esta vez.